No, lo cierto es que no tenemos que saberlo todo ¿Para qué exponemos un conocimiento que no tenemos?, ¿para qué andamos hablando de lo que no sabemos con el consiguiente riesgo de vernos imprudentes por nuestras intervenciones irreflexivas? Bueno, la verdad es que cuando estamos convencidos de que “todo lo sabemos” y de que nuestro material está lo suficientemente dateado, no tendríamos por qué hacernos estas preguntas. Si no tenemos dudas de lo que estamos diciendo no nos sentimos en riesgo de parecer imprudentes. Y creo que esto es peor que hablar sobre lo que no sabemos o sobre lo que tenemos un mínimo conocimiento, y por esta misma circunstancia lo adornamos con ideas que lo completen, enrareciendo o dañando la información que realmente le corresponde. Y no es que importe demasiado “parecer”, igual hay mucha gente que sabe lo suficiente sobre varios temas, pero parece que supiera poco o nada porque no habla o tiene alguna dificultad para enlazar su discurso. El caso que m...