Entradas

Mostrando entradas de julio, 2024
Imagen
  No, lo cierto es que no tenemos que saberlo todo ¿Para qué exponemos un conocimiento que no tenemos?, ¿para qué andamos hablando de lo que no sabemos con el consiguiente riesgo de vernos imprudentes por nuestras intervenciones irreflexivas? Bueno, la verdad es que cuando estamos convencidos de que “todo lo sabemos” y de que nuestro material está lo suficientemente dateado, no tendríamos por qué hacernos estas preguntas. Si no tenemos dudas de lo que estamos diciendo no nos sentimos en riesgo de parecer imprudentes. Y creo que esto es peor que hablar sobre lo que no sabemos o sobre lo que tenemos un mínimo conocimiento, y por esta misma circunstancia lo adornamos con ideas que lo completen, enrareciendo o dañando la información que realmente le corresponde. Y no es que importe demasiado “parecer”, igual hay mucha gente que sabe lo suficiente sobre varios temas, pero parece que supiera poco o nada porque no habla o tiene alguna dificultad para enlazar su discurso. El caso que m...
Imagen
  Bueno, me dedico a respirar nada más Y ¿qué es lo que pasa cuando entramos en modo quietud?, pero hablo de una verdadera quietud, de esas en las que no hay propósitos ni planes; algo como un existir que tan solo responde a lo que va sucediendo. Sí, muy parecido a un domingo en el que aplazamos las “tareas”, nos negamos a los compromisos, a recibir o hacer visitas. A esos días en los que nos despojamos si no voluntariamente, sí mecánicamente de todo cuanto podríamos hacer; en los que el cuerpo y la mente entran en un embotamiento —esa palabra es de mi madre— del que no ceden por más que intentemos inyectarles una motivación especial. No sé si he logrado describir ese estado, pero es algo que padezco algunos días y que además me lo permito. Cosa que es bastante extraña y mal vista cuando por costumbre debemos —o tenemos— que estar súper motivados y dispuestos para algo , imaginándonos o inventando qué podríamos hacer, a dónde podríamos ir, o qué deberíamos estar haciendo y en d...
Imagen
  Una costura aquí, un remiendo allá Algo así como estarnos rehaciendo, mejorando o arreglando esas pequeñas o grandes averías que sufrimos con el tiempo; pero no a causa del tiempo, sino por el uso y tal vez el abuso que hacemos de nuestro cuerpo, también por algunos antojitos que van apareciendo. Ahora más que nunca tenemos la oportunidad de suturar con bastante éxito cualquier herida que se presente en nuestro cuerpo; cada vez somos más resistentes y nos sobreponemos a alteraciones físicas que en otros momentos hubieran acabado con nuestra vida. También podemos transformar esas cosillas que no nos gustan: un gordito de más, unos labios delgados, unos músculos débiles, un juanete deformador y doloroso. Sí, ahora podemos suturar y remendar, transformar y ajustar nuestro cuerpo para llevarlo “mejor” durante “quizá” más tiempo.   Lo cierto es que tenemos más recursos para sentirnos y vernos bien, aunque ese “sentirnos” y “vernos” no siempre dependa del cuerpo. He conocido...
Imagen
  No es tan malo, pero pongámosle límites Hay quienes dicen que no es tan malo sentirse frágil o expresar fragilidad. Bueno, la palabra que realmente usan es “vulnerabilidad” que, a propósito, no creo que sea la adecuada para definir ese estado en el que nos sentimos débiles ante una situación. La vulnerabilidad es una condición en la que podemos ser heridos o recibir lesiones, mientras que la fragilidad es ese estado en el que nos sentimos escasos de fuerzas para enfrentarnos con la vida que somos y que manifestamos, con todo el entramado de situaciones que nos retan, que nos hacen grandes o nos empequeñecen. Es así como lo veo. Sentirnos frágiles es reconocer que no tenemos todas las respuestas, que todo lo tenemos que aprender y que hay situaciones que nos superan. A todos nos ocurre —a todos—, pero nos han tenido que dar permiso para expresarlo, porque cualquier muestra de debilidad es mal entendida y la mayoría de las veces motivo de reproches; como si estuviéramos oblig...