Sobre eso de ser confiables cuando hablamos La expresión confiable por lo general se dirige a una cosa o a una persona. Uno puede ser confiable en muchos aspectos, pero me voy a referir específicamente a la comunicación; esa difícil forma de conectar con los otros y, aunque no pensemos mucho en eso, con nosotros mismos [1] . Comunicar ha sido un asunto tan complicado –o lo hemos complicado– que se han creado programas especializados para desarrollar las mejores técnicas y evitar así los baches que pueden ocurrir en ese largo y nebuloso trayecto entre el emisor y el receptor. Hablar como una forma de comunicación parece una cosa tremendamente difícil sobre todo cuando si, para hacerlo, tenemos que medir no solo el alcance de nuestras palabras, sino cuanto de nosotros ponemos en lo que estamos diciendo; es decir, si alguna emoción se nos filtra a través de nuestros gestos. He dicho en otras publicaciones que me han acusado muchas veces de no tener filtro al momento de decir lo que pienso...