Por algo será… Ahora aprender es más fácil, el conocimiento está a la mano, solo hace falta la intención. Y de eso que aprendemos hablamos, unas veces con más acierto que otras. De alguna forma nos sentimos en libertad de expresar nuestros cortos o profundos saberes, bien sea porque son producto de la investigación y el análisis o porque simplemente corresponden a una idea personal que se nos sale así porque sí; cosa que no está mal, porque que tal que todo lo que dijéramos tuviera que pasar por el tamiz de la investigación, si así fuera nos quedaríamos callados. Entre esas cosas que decimos, me encontré en estos días con un término que no había escuchado, y que me llamó la atención más que por su significado, por su recurrencia en las redes. El término es este: “positividad tóxica [1] ”. Resulta que quien lo exponía se refería a otra expresión más usada, y que históricamente ha servido –eso creía yo– para descargar el peso de algún acontecimiento negativo para el que no tenemos ...