¿Qué es lo que pasa cuando no se nos ocurre nada? Creo que a todos nos ocurre que en ocasiones por más cosas que nos pasen, no nos pasa nada [1] ; es decir, no hay impresión alguna en eso que nos ocurre. Y no es que los acontecimientos estén vacíos de emoción, es que nosotros carecemos de ella: y sin emoción no hay “toque”, esa es la dura verdad. Así, las cosas que nos pasan siguen de largo como en una suma de aconteceres, y el día se sucede y la noche llega y también se sucede en un letargo a veces más largo, más silencioso y oscuro de lo que quisiéramos. En ese estar sin estar también somos nosotros, aunque parecemos excluidos de la ecuación, o si estamos en ella completamos la operación, pero sin percatarnos de nuestra presencia. Podemos trabajar, por supuesto que trabajamos; podemos hablar, por supuesto que hablamos; incluso nos movemos, pero como poseídos por cierta inercia, sin sentir el peso de nuestro cuerpo en contacto con el suelo que pisamos. No se me ocurre un estado ...