Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2024
Imagen
¿Qué es lo que pasa cuando no se nos ocurre nada? Creo que a todos nos ocurre que en ocasiones por más cosas que nos pasen, no nos pasa nada [1] ; es decir, no hay impresión alguna en eso que nos ocurre. Y no es que los acontecimientos estén vacíos de emoción, es que nosotros carecemos de ella: y sin emoción no hay “toque”, esa es la dura verdad. Así, las cosas que nos pasan siguen de largo como en una suma de aconteceres, y el día se sucede y la noche llega y también se sucede en un letargo a veces más largo, más silencioso y oscuro de lo que quisiéramos. En ese estar sin estar también somos nosotros, aunque parecemos excluidos de la ecuación, o si estamos en ella completamos la operación, pero sin percatarnos de nuestra presencia. Podemos trabajar, por supuesto que trabajamos; podemos hablar, por supuesto que hablamos; incluso nos movemos, pero como poseídos por cierta inercia, sin sentir el peso de nuestro cuerpo en contacto con el suelo que pisamos. No se me ocurre un estado ...
Imagen
  Celebrar sin temor [1] Hay un dicho viejo y mal intencionado que, por fortuna, ya no circula mucho entre nosotros. Para quienes lo escuchamos era una declaración terrible, capaz de ensombrecer cualquier instante de felicidad que pudiera experimentarse. Tal vez la idea era invitar a la mesura, sin embargo, en algunos —como en mí— terminaba por acentuar esa nota pesimista que marcaba el total y absoluto fracaso del disfrute: “Ría ahora para que llore después”. ¿A quién se le ocurrió que esto era bueno para fortalecer el espíritu?, ¿qué ingrediente moral tenía semejante afirmación? Parece más bien la sentencia de un envidioso, de un ser amargado dispuesto a negar en otros la felicidad que no alcanza a tener en él. Recordarle al otro que la vida está compuesta de episodios en los que se puede experimentar la alegría tanto como la tristeza es en todo sentido absurdo, porque ¿quién no lo sabe? La afirmación “esa” solo habla de alguien que quiere apresar los momentos felices, di...
Imagen
  A ver si nos entendemos Somos cuerpos multicelulares. Las células se han especializado para que los órganos funcionen según ciertas características y respondan a ellas con sus particularidades. Cada una sabe lo que tiene que hacer, y en ese hacer se reconocen como únicas, aunque compartan ciertos rasgos con las demás. Así es este asunto, si nos imaginamos como células que conformamos un gran cuerpo, tan parecidos, con tantos rasgos comunes entre nosotros, pero a la vez tan diferentes. El tema es que las células, creo, tienen su propia programación y en su formación están listas para desarrollar y servir con las otras a la función del órgano que les corresponde; en cambio nosotros debemos hallar ese punto diferencial, que no es lo mismo que excepcional, que nos haga únicos. Se promulga con mucho ruido que somos seres ¡especiales!, ¡únicos!, ¡singulares!; y se nos invita hasta llegar al desespero a descubrirlo. Pero y qué pasa si no, qué pasa si en vez de eso terminamos por s...