No me dejo confundir

–A ver, la “cosa” es muy sencilla, uno solo tiene que respirar. ¿Entiendes? Sin respirar dejas de ser.  Uno puede recuperar, aplazar o cambiar todos los “tengo que” que hemos aprendido, que le hemos sumado a nuestros días, pero cuando lo único que tienes que hacer desaparece no lo puedes recuperar. 


Esa es una verdad de Perogrullo[1]  y tal vez por su obviedad –cosa peligrosa que nos distrae de su trascendencia– la pasamos por alto, la silenciamos.


Es cierto que eso de respirar es mecánico, es cierto que no tenemos que decirnos respire, y que desafortunadamente solo nos damos cuenta de que lo hacemos cuando tenemos alguna dificultad para que ocurra naturalmente: un resfriado, una sinusitis, el asma…, y ahí es cuando, como acostumbramos a hacerlo, nos desesperamos y corremos por la solución que nos devuelva el equilibrio.


Pero no estoy hablando de la respiración, sino de lo que ella representa. ¿Qué significa que respiremos?


Por estos días –porque algunos son así– se me acumularon muchos “tengo que hacer”, y creía que los debía hacer en el mismo momento o por lo menos dejarlos resueltos el mismo día. ¡Qué cansancio! La idea de aplazar algunos me agobiaba porque al hacerlo se iban a sumar con los siguientes que llegaran. ¡Qué cansancio! Como es obvio los hacía rápido, desconcentrada y, valga decir, ofuscada, al borde del enojo, muy al borde porque si me hablaban me salía una voz de leona gruesa y amenazante. ¡Qué miedo!


La verdad es que tuve que detenerme, que puede significar lo mismo que parar, pero que a mí me gusta más porque cuando lo hago no solo dejo de hacer lo que estoy haciendo, sino que me concentro en ese estar quieta solo respirando. Porque uno puede “parar” pero seguir pensando en lo que estaba haciendo. Detenerse es otra cosa, ya lo dije.


Se me ocurre que de vez en cuando hay que detenerse. Bueno, de vez en cuando no, siempre: diez minutos, media hora, el tiempo que sea necesario para no olvidar que solo tenemos que respirar y que el resto, el resto, es el resto…

 

Emperatriz



[1] Para los que no seben qué significa: es algo que se dice, pero es tan obvio que sobra decirlo. Si quieren saber más pregunten por Perogrullo o Pedro Grullo. 

Comentarios

  1. Que respirar sencillamente como acto conciente, es bien difícil para mí. Parar debería significarme más, pero casi siempre significa menos.

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