Por algo será…


Ahora aprender es más fácil, el conocimiento está a la mano, solo hace falta la intención. Y de eso que aprendemos hablamos, unas veces con más acierto que otras. De alguna forma nos sentimos en libertad de expresar nuestros cortos o profundos saberes, bien sea porque son producto de la investigación y el análisis o porque simplemente corresponden a una idea personal que se nos sale así porque sí; cosa que no está mal, porque que tal que todo lo que dijéramos tuviera que pasar por el tamiz de la investigación, si así fuera nos quedaríamos callados.


Entre esas cosas que decimos, me encontré en estos días con un término que no había escuchado, y que me llamó la atención más que por su significado, por su recurrencia en las redes. El término es este: “positividad tóxica[1]”.


Resulta que quien lo exponía se refería a otra expresión más usada, y que históricamente ha servido –eso creía yo– para descargar el peso de algún acontecimiento negativo para el que no tenemos explicaciones claras.


¿Quién no ha escuchado la expresión “por algo será”? 


Creo que de esa no nos hemos librado ninguno. 


Pues resulta que es, para quien habló de positividad tóxica, una forma que representa muy bien el término, ya que al decir “por algo será” estamos más o menos rindiéndonos, cayendo en una actitud pasiva ante los resultados negativos que obtuvimos frente a un proyecto, la solicitud de un empleo, una relación fallida y esas tantas cosas que no nos salen bien, porque, por si no lo sabíamos –estoy siendo irónica–, no todo sale como esperábamos.


Ahora, a mí que se me ocurren tantas cosas, me da por pensar que en ocasiones, cuando cansados de analizar por qué los resultados no nos fueron favorables, podemos recurrir a una afirmación tan inofensiva y liberadora como esa que puede traducirse en: 


–Ya, tranquila, lo diste todo y no se dio.


Se me ocurre que cuando llegamos a esto es porque ya nos hemos enfrentado con las preguntas necesarias y solo nos queda quitarnos el polvo, descansar y volver a empezar[2]. Pura sabiduría popular.


Tal vez el autor de la nota se refería a aquellos que llegan directamente al “por algo será”, sin enfrentar el desánimo y quieren huir rápidamente del malestar.

 

Emperatriz



[1] Está definida como una actitud falsamente positiva que niega cualquier sufrimiento o fracaso, que se niega a explorar el dolor.

[2] Solo defiendo, pero no mucho, la posibilidad de no pretender controlar todo el tiempo lo que nos pasa, sin que esto excluya el análisis necesario e implementar acciones que puedan mejorar los resultados en futuros proyectos o decisiones.

Comentarios

Entradas populares de este blog